La violencia de género constituye un problema presente en todos los países en mayor o menor medida, con independencia de sus sistemas políticos y económicos (Heise y García-Moreno, 2002; Radford y Tsutsumi, 2004; Walker, 1999). Según la "Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer" promulgada por Naciones Unidas (Res. A.G. 48/104, ONU, 1994), la violencia de género se define como "todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada".