| Niñ@, deja ya de tardar con la comida |
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| Written by Manu Mediavilla | |||
| Saturday, 19 December 2009 00:00 | |||
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En el 47% de familias españolas hay niñas y niños "malcomedores" que toman poca variedad de alimentos, poca cantidad, o hacen ambas cosas. Un comportamiento infantil que suele ir acompañado de una lentitud en la mesa (el 49% supera la media de 40 minutos) que agota la paciencia del padre y la madre. O más bien de ésta, que es la que carga casi en solitario (89%, incluso aunque la mitad trabaja fuera) con la responsabilidad de enmendar la plana alimenticia a esos rebeldes sin causa gastronómica. Si bien "no existe problema de nutrición a corto plazo", alerta el gastroenterólogo Luis Ros, "se trata de muy malos hábitos que, lejos de resolverse por sí solos, se agravan con el tiempo" y pueden llegar a provocar, según el psicólogo infantil Luis Torres Cardona, "mal rendimiento escolar y trastornos como obesidad, anorexia y bulimia".
El Observatorio de la Nutrición Infantil ha puesto negro sobre blanco esta realidad en su primer Estudio sobre Niños Malcomedores, basado en la percepción de los progenitores de chavales y chavalas de 1-10 años (el 73% hijos únicos) y que ha cubierto las comunidades de Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid y País Vasco. El retrato global divide prácticamente en dos mitades la infancia "malcomedora" y "biencomedora". Si ésta tiene aprendida la lección gastronómica (el 50% procura seguir una dieta equilibrada aunque haya productos que le gusten poco o nada), aquélla suele tomar un número limitado de alimentos (47%) y en poca cantidad (47%); se rige por grandes filias y fobias alimenticias (50%); picotea chuches y batidos entre horas (56%); huye de frutas y verduras (52%), y, para colmo, come despacio (62%). Solo el País Vasco se sale de ese esquema, porque los hijos "comen bien y de todo" en el 74% de familias. Menú de tele y juguetes
Tres de cada cuatro menores de 10 años combinan su menú hogareño con juguetes y televisión, con lo que, en palabras de Torres Cardona, "no son conscientes de que están comiendo", sino más bien jugando o viendo la tele. Ésta, por otra parte, podría utilizarse de vez en cuando como un pequeño premio --"puedes verla un ratito si comes bien"-- para el caso de que la chavala o chaval diera buena cuenta de su menú y tardara poco en hacerlo, con el consiguiente tiempo extra para el ocio. La duración de la comida (ronda los 43 minutos de media) es uno de los grandes motivos de disgusto de los progenitores, que sitúan el tiempo gastronómico ideal en 25 minutos.
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